TOP-SECRET: Del Silencio a la Memoria: Acto para celebrar el Informe del AHPN

Members of the archiveโ€™s National Advisory Board stand with Ana Carla Ericastilla, director of the General Archives of Central America (front, center), Gustavo Meoรฑo (back, right), representatives from several embassies (back), and National Security Archiveโ€™s Kate Doyle at release of the report, “Del Silencio a la Memoria” at the University of San Carlos in Guatemala City, Guatemala on June 7, 2011. [Daniel Hernรกndez-Salazar ยฉ 2011]

Guatemala City, Guatemala, June 7, 2011 – Este texto es una copia del discurso de Kate Doyle en la ceremonia de la presentaciรณn del informe, “Del Silencio a la Memoria: Revelaciones del Archivo Histรณrico de la Policรญa Nacional” en la Universidad de San Carlos, Guatemala City, Guatemala.

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Vengo hoy como representante del Consejo Consultivo Internacional del Proyecto de la Recuperaciรณn de los Archivos Histรณricos de la Policรญa Nacional para felicitar al equipo del archivo por sus trabajos tremendos en el rescate de los documentos โ€“ archivos que representan una parte imprescindible de la historia polรญtica y social del paรญs y en ese sentido el patrimonio del pueblo de Guatemala. La defensa de los derechos humanos en Guatemala, y en concreto laย lucha contra el olvido, tienen en los archivos y muy especialmente en el Archivo Histรณrico de la Policรญa Nacional un elemento de apoyo insustituible. Los frutos del trabajo realizado, como refleja el informe que hoy se presenta,ย empiezan a ser percibidos de forma evidente, dentro y fuera del paรญs.

El Consejo Consultivo Internacional consta de representantes de archivos y derechos humanos de varios paรญses, que incluye el Dr. Adolfo Pรฉrez Esquivel, ganador del Premio Nobel de la Paz y Presidente de la Comisiรณn Provincial por la Memoria de Argentina; Fina Solรก, Secretaria Internacional de Archivos sin Fronteras, con sede en Barcelona; el reconocido experto en archivos de Espaรฑa, Antonio Gonzรกlez Quintana; Maripaz Vergara Low, Secretaria Ejecutiva de la Vicaria de la Solidaridad de Chile; Dr. Patrick Ball, cientรญfico y estadรญstico del Grupo Benetech de California; y su propio Arturo Taracena, doctor en historia, investigador y escritor, Guatemalteco viviendo en Mรฉxico โ€“ entre otros. Y formamos parte de una comunidad internacional, bien amplia, de expertos en los campos de archivos y derechos humanos que son firmes partidarios del Archivo Histรณrico de la Policรญa Nacional, admiradores de sus logros, y compaรฑeros en la lucha contra impunidad. El Archivo, en fin, debe considerarse bien acompaรฑado.

El tรญtulo de la publicaciรณn del AHPN es un homenaje al informe final de la CEH, โ€œMemoria del Silencioโ€: no solo en el sentido de que la comisiรณn logrรณ entregar al pueblo de Guatemala los resultados de una investigaciรณn inรฉdita, impactante y magistral, sino tambiรฉn como referencia implรญcita a uno de los problemas mรกs espinosos para la comisiรณn โ€“ la falta de informaciรณn oficial. No la falta de testimonios de los sobrevivientes. No la falta de huesos de las exhumaciones. No la falta de publicaciones de las organizaciones de DDHH, ni de las resoluciones de las entidades inter-americanas. No la falta de recortes de la prensa, informes de la iglesia, peticiones de los familiares o memorias de los testigos. Solo la falta de la informaciรณn oficial del gobierno de Guatemala: del Ejรฉrcito del paรญs y de su cรณmplice y subordinado, la Policรญa Nacional.

En el volumen final, el duodรฉcimo, del informe de la CEH, se reproducen docenas de cartas entre los tres comisionados y el alto mando de las instituciones de seguridad, tal como el entonces Ministro de la Defensa, Hรฉctor Mario Barrios Celada, y el Ministro de Gobernaciรณn Rodolfo Mendoza Rosales. Las comunicaciones capturan la exasperaciรณn y frustraciรณn intensa de la comisiรณn en intentar obtener aรบn los documentos mรกs bรกsicos de los partidos del conflicto interno para poder llevar a cabo sus investigaciones en una manera rigurosa y balanceada. Capturan tambiรฉn la respuesta implacable y inevitable de las autoridades, que no. Que no hay documentos, que no existen documentos, que se destruyen, se pierden, o โ€“ peor โ€“ que los documentos todavรญa estรกn bajo el sello de seguridad nacional.

Escribieron los comisionados en una carta dirigida al Presidente de la Republica, Alvaro Arzรบ Irigoyen, con fecha del 24 de marzo de 1998, โ€œEs difรญcil aceptar que esa informaciรณn no existe en los archivos del Gobierno. Si asรญ fuere, toda vez que estarรญamos en presencia de una grave irregularidad, que agravarรญa la responsabilidad del Estado en situaciones violatorias de derechos humanos, estimamos indispensable conocer quรฉ medidas de investigaciรณn se han adoptado para determinar las causas precisas del extravรญo de documentos histรณricos de carรกcter oficial. Estimamos que dichas medidas forman parte tanto de la obligaciรณn de colaboraciรณn del Gobierno con la Comisiรณn como del deber del estado de investigar y sancionar las violaciones de derechos humanosโ€ฆโ€

Desde luego, Guatemala no es el รบnico paรญs en Amรฉrica Latina que sufre por causa del silencio, negaciรณn y opacidad de sus propias instituciones en cuanto a las historias dolorosas de represiรณn en la regiรณn. Perรบ, por ejemplo, tiene problemas muy semejantes, como bien saben los fiscales nombrados para judicializar el caso Fujimori. Cuando pidieron archivos de las fuerzas armadas del paรญs para poder analizar las caracterรญsticas de unidades castrenses supuestamente vinculadas a las masacres, el Ejรฉrcito respondiรณ que se habรญa quemado todos los documentos relacionados. ยฟQuemado? ยฟCรณmo quemado? Los fiscales nunca recibieron respuesta โ€“ el Ejรฉrcito ni les entregรณ una orden de quemar ni un listado de los archivos supuestamente destruidos. No veรญa la necesidad โ€“ como si fueran sus propios documentos y no la propiedad del pueblo peruano โ€“ y tenรญa razรณn, porque el Gobierno de Perรบ no les obligรณ rendir cuentas sobre la materia.

En su reclamo sobre la obligaciรณn del Estado a producir los archivos โ€“ y en particular en su insistencia de que las autoridades justifiquen cualquier falta de informaciรณn y hagan esfuerzos de recuperarla a travรฉs de investigaciones internas โ€“ la CEH anticipรณ con mรกs que diez aรฑos un fallo extraordinario de la Corte I-A, emitido en diciembre del aรฑo pasado. En โ€œGomes Lund v. Brasil,โ€ la Corte resolviรณ que la autoridades brasileรฑos deben entregar todos documentos oficiales a los familiares de un grupo de algunos 60 militantes desaparecidos durante los aรฑos 70 en la regiรณn Araguaia por fuerzas de seguridad. La Corte destacรณ la existencia de un โ€œconsenso regional sobre la importancia del acceso a la informaciรณn pรบblica.โ€ (ยง198) La corte afirmรณ el derecho a la verdad de las personas afectadas por las atrocidades cometidas durante la campaรฑa contrainsurgente contra los militantes de Araguaia. La corte estableciรณ que โ€œen casos de violaciones de derechos humanos, las autoridades estatales no se pueden amparar en mecanismos como el secreto de Estado o la confidencialidad de la informaciรณn, o en razones de interรฉs pรบblico o seguridad nacional, para dejar de aportar la informaciรณn requerida por las autoridades judiciales o administrativas encargadas de la investigaciรณn o proceso pendientes. Asimismo, cuando se trata de la investigaciรณn de un hecho punible, la decisiรณn de calificar como secreta la informaciรณn y de negar su entrega jamรกs puede depender exclusivamente de un รณrgano estatal a cuyos miembros se les atribuye la comisiรณn del hecho ilรญcito.โ€ (ยง202)

Finalmente, y muy importante en el caso de Guatemala, โ€œA criterio de este Tribunal, el Estado no puede ampararse en la falta de prueba de la existencia de los documentos solicitados sino que, por el contrario, debe fundamentar la negativa a proveerlos, demostrando que ha adoptado todas las medidas a su alcance para comprobar que, efectivamente, la informaciรณn solicitada no existรญa. Resulta esencial que, para garantizar el derecho a la informaciรณn, los poderes pรบblicos actรบen de buena fe y realicen diligentemente las acciones necesarias para asegurar la efectividad de ese derecho, especialmente cuando se trata de conocer la verdad de lo ocurrido en casos de violaciones graves de derechos humanos como las desapariciones forzadas y la ejecuciรณn extrajudicial del presente caso.โ€ (ยง211)

Por demasiado tiempo las instituciones del Estado de Guatemala han podido utilizar el silencio, negaciรณn y opacidad para encubrir las violaciones cometidas por sus propias agentes sin ninguna sanciรณn. El trabajo del Archivo Histรณrico de la Policรญa Nacional โ€“ y en particular la publicaciรณn del extraordinario informe que hoy celebramos โ€“ es un desafรญo directo a este legado oscuro.

Para Guatemala, el informe cuenta verdades feas sobre la instituciรณn principal y mรกs importante encargada con la protecciรณn de su seguridad cotidiana. Como, por ejemplo, las funciones anti-comunistas de la Direcciรณn de Seguridad Nacional โ€“ establecido poco despuรฉs la instalaciรณn de la dictadura militar en los aรฑos 50 โ€“ otorgaron a la misma instituciรณn poderes a indagar, vigilar, arrestar, interrogar y mรกs a cualquier persona bajo los pretextos mรกs dรฉbiles. Como sus funciones rรกpidamente superaron en importancia y prestigie las funciones ordinarias anti-crimen de la policรญa โ€“ y asรญ se infectรณ la cultura de la policรญa. Como se militarizรณ igualmente rรกpido a la Policรญa Nacionalย  en todos aspectos: sus estructuras, sus rangos, sus reportes, sus operaciones. Como se subordinรณ al Ejรฉrcito. Como, en los aรฑos 60, 70, 80, 90 la intensidad del control social ejerciรณ por la Policรญa, la ferocidad de sus acciones represivas, tenรญan como su imagen en reversa la incompetencia y falta de interรฉs en su supuesta funciรณn central: la investigaciรณn de crรญmenes, incluso los crรญmenes del secuestro y asesinato.

Para los Estados Unidos el informe tiene lecciones de otra naturaleza. Porque aunque se localizaron algunos documentos dentro del AHPN sobre la relaciรณn estrecha entre las fuerzas de seguridad y sus partidarios y patrocinadores norteamericanos, tambiรฉn existen y existรญan ya cientos de documentos desclasificados de los EEUU describiendo nuestra historia de ignominia en relaciรณn con la Policรญa Nacional. Mรกs bien, para nosotros, el informe sirve como un recuerdito del papel que jugรกbamos por dรฉcadas en Guatemala de prestar toda ayuda, apoyo, hasta nuestra doctrina notoria de seguridad nacional a las fuerzas represivas de este paรญs.

Bueno, ustedes van a leer el informe; lo van a leer personas interesadas de todas partes del mundo: historiadores, investigadores, periodistas, especialistas, archivistas, activistas, familiares y fiscales. Van a descubrir las riquezas de su contenido por sรญ mismos. Quisiera destacar un aspecto del informe que les podrรญa escapar: es decir, la transparencia del mero proceso archivรญstico que subyace en el documento.

Lean la introducciรณn para averiguar cรณmo se explica muy cuidosamente los mecanismos y metodologรญa atrรกs de las investigaciones del AHPN, su anรกlisis, sus estudios estadรญsticos, y el debate interno y externo sobre la cuestiรณn de acceso pรบblico. Lean en las pรกginas 38-39 sobre โ€œLos criterios para consignar los nombres que aparecen en los documentos del AHPN,โ€ una reflexiรณn profunda y seria sobre la decisiรณn de publicar sin reserva todos los nombres que aparezcan en el informe. Merece que se cite: โ€œEl conflicto armado interno y las prรกcticas represivas, caracterizaron un perรญodo de la historia reciente de Guatemala, que afectรณ y sigue afectando enormemente a la sociedad. Frente a esta realidad resulta inevitable concluir que los acontecimientos polรญticos acaecidos entre 1960 y 1996 forman parte de la historia colectiva de la Naciรณn. ร‰sta debe ser conocida en su justa dimensiรณn, sin que nadie tenga el derecho a ocultar la informaciรณn que proviene de las acciones del Estado y sus funcionarios.โ€

Con referencia a los instrumentos legales que garanticen el derecho a la informaciรณn – tal como, por ejemplo, el artรญculo 24 de la ley de acceso a la informaciรณn que prohรญbe el resguardado como confidencial o reservada informaciรณn que pueda contribuir al esclarecimiento de las violaciones contra derechos humanos fundamentales โ€“ el AHPN eligiรณ incluir, y cito, โ€œlos nombres y apellidos de todos actores, activos y pasivos, mencionados en los documentos, sean funcionarios o empleados pรบblicos (en el caso de la Policรญa Nacional y otros entes estatales como el Ejรฉrcito), colaboradores confidenciales, personas particulares en calidad de vรญctimas y sus familiares, denunciantes, personas fichadas y peticionarios, entre otros.โ€

Y lean las cientos de notas de pie refiriรฉndose a los documentos citados en el texto โ€“ lรฉanlas y disfrutan los links que se incorporaron en la versiรณn digital del informe para que podamos ir directamente a la imagen escaneada del documento y leerlo en su totalidad, si nos gustara. Asรญ es la transparencia: una obligaciรณn para las autoridades del Estado, y un valor clave para la sociedad civil.

Yo vengo por parte de mi propio archivo y ONG, el Archivo de Seguridad Nacional en Washington, y he visitado y trabajado en varios archivos de las Amรฉricas. En base de esa experiencia, les puedo decir con certeza que hay muy pocos ejemplos de instituciones archivรญsticas que provean รญndices, sin hablar de un informe de investigaciรณn como lo que celebramos hoy. El ejemplo de Mรฉxico es suficiente, donde en 2002 el presidente Vicente Fox tomo la decisiรณn dentro del contexto de la transiciรณn polรญtica de ordenar a sus instituciones de seguridad, defensa e inteligencia la transferencia de todos sus documentos relacionados a la llamada guerra sucia (del periodo 1968-83) al Archivo General de la Naciรณn. Estuve viviendo en Mรฉxico en aquel entonces y nos pareciรณ como una idea maravillosa y le felicitamos mucho y luego fuimos a los archivos para intentar realmente utilizar los famosos documentos de la guerra sucia y ยฟsaben quรฉ? fue un ejercicio de frustraciรณn total. Porque nadie habรญa creado un รญndice a los acervos, nadie pensรณ de sensibilizar a los empleados del AGN como tratar no solo a esta colecciรณn especial sino a los usuarios โ€“ entre ellos familiares a veces entrando humildes o vulnerables o con temor. En la galerรญa en que se guardan los documentos mรกs sensibles, de la Direcciรณn Federal de Seguridad โ€“ la versiรณn mexicana de la CIA / FBI / EMP en una entidad โ€“ se puso un funcionario del mismo direcciรณn de inteligencia para dar el servicio de acceso al pรบblico. No necesito decirles que despuรฉs de unos muy pocos meses, el pรบblico ceso venir al AGN para consultar a los documentos de la guerra sucia.

Entonces acceso a la informaciรณn es mรกs, mucho mรกs, que emitir anuncios sobre la desclasificaciรณn de documentos. Es organizar los documentos en una manera clara para personas comรบn y corrientes โ€“ es crear รญndices, catรกlogos, bases de datos โ€“ instrumentos, pues, para rendir los archivos legibles, entendibles y buscables. Es la sensibilizaciรณn del personal para poder atender a usuarios especiales: los mismos familiares, o los fiscales trabajando en procesos de justicia. En instancias muy raras es publicar un informe de investigaciรณn asรญ, como este โ€“ Del Silencio a la Memoria โ€“ que nos ofrece tanto sobre el tesoro que es el AHPN. El informe servirรก como guรญa a las colecciones para cualquier investigador, pero tambiรฉn como historia de una de las instituciones de seguridad mรกs importantes del paรญs, y tambiรฉn como un anรกlisis profundo de la lรณgica de contrainsurgencia urbana y los instrumentos de represiรณn, tambiรฉn como un esclarecimiento de siete casos particulares. Es un regalo a nosotros โ€“ a la sociedad guatemalteca y todos interesados en la historia, la memoria y la justicia.

Gracias.

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Del Silencio a la Memoria: Revelaciones del Archivo Historico de la Policรญa Nacional

Informe Completo – (9.61 MB)

National Security Archive’s Kate Doyle speaks at the ceremony for the release of the report, “From Silence to Memory: Revelations of the Historical Archive of the National Police” in Guatemala City, Guatemala on June 7, 2011. [Daniel Hernรกndez-Salazar ยฉ 2011]
Coordinator of the Historical Archives of the National Police (AHPN), Gustavo Meoรฑo, speaks to audience at release of the report, “Del Silencio a la Memoria” at the University of San Carlos in Guatemala City, Guatemala on June 7, 2011. [Daniel Hernรกndez-Salazar ยฉ 2011]
Coordinator of the Historical Archives of the National Police (AHPN) Gustavo Meoรฑo, and AHPN Investigator, Velia Muralles recieve the Intstitute for Policy Studies (IPS) Letelier-Moffitt Human Rights Special Recognition Award in October 2010 on behalf of the AHPN. Joy Zarembka, interim director of IPS, presents the award. [Photo (c) Intstitute for Policy Studies]
Oliverio Castaรฑeda de Leon, Secretary General of San Carlos University Student Association and iconic figure for democratic and revolutionary left, was assassinated on October 20, 1978. Castaรฑeda had been named by the Secret Anti-Communist Army (ESA) in its “Death List” published in the Guatemalan press on October 19, 1978. AHPN documents about Castaรฑeda are included in the AHPN report on page 397.
A copy of an internal newsletter, The National Police Reivew, is incorporated in the Historical Archives of the National Police (AHPN) report being released today. see page 93 of report, footnote number 148.
Piles of documents at the Historical Archives of the National Police (AHPN) in Guatemala City, Guatemala. [Daniel Hernรกndez-Salazar ยฉ 2005]